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JORNADA INFORMATIVA Y TECNICA

Desde CONTENHOUSE REFORMAS queremos invitaros a una jornada tecnica e informativa que tendra lugar el dia 30/10/19 y en el que os mostraremos las caracteristicas del corcho proyectado para la envolvente termica de fachadas asi como del impermeabilizante MAP que esta revolucionando el mercado, haremos una demostración practica en obra y terminaremos con un coffe break.

Se ruega confirmación via email o vía telefonica.

Cómo ahorrar energía en construcción

En todo el proceso de construcción se emplean medidas y técnicas para ahorrar energía que van desde la propia edificación a la rehabilitación y la demolición. Todo ello con el objetivo de conseguir el mejor comportamiento medioambiental
Utilizar los electrodomésticos de forma responsable e invertir en iluminación LED son solo dos de los trucos para ahorrar energía en el hogar que todos podemos aplicar. Aunque son medidas muy recomendables, no son suficientes. Es por ello que en todo el proceso de construcción se emplean medidas y técnicas para ahorrar energía que van desde la propia edificación a la rehabilitación y la demolición. Todo ello con el objetivo de conseguir el mejor comportamiento medioambiental.

¿Qué es una construcción energéticamente eficiente?

Es aquella que reduce el uso de energía, utilizándola de forma racional, con el objetivo de ahorrar gastos y emisiones. Para ello se optimiza tanto el consumo como la producción de energía, eligiendo fuentes renovables y potenciando el reciclaje. Para alcanzar la máxima eficiencia se pueden llevar a cabo diversas estrategias desde el punto de vista edificativo.

Hay que tener en cuenta que, a día de hoy, el sector de la construcción europea supone un 40% del consumo energético total. Consume además un tercio del consumo de agua, además de generar residuos y emisiones muy importantes.

Medidas para minimizar el gasto energético

Las medidas fundamentales para minimizar el gasto energético en una construcción nueva pasan por:

– Un proceso de construcción responsable: desde proteger el entorno de la obra del vertido de residuos peligrosos y/o accidentales a disponer de espacios específicos para tareas de corte que cuenten con sistemas de aspiración de polvo.

– Un buen aislamiento: el poliuretano es la mejor opción, al ser un poderoso aislante y ofrecer una gran durabilidad. Todo esto redundará en un relevante ahorro energético. Además, es un material reciclable.

– La orientación del edificio y su diseño: al iniciar una nueva obra es imprescindible valorar la orientación, puesto que la cantidad de horas de luz solar determinará en gran medida el consumo de energía del edificio.

– El uso de materiales de construcción sostenibles: si es posible prevalecerán aquellos como la madera, el bambú, el cáñamo, el corcho, la celulosa y las pinturas naturales, optando por proveedores locales.

– La instalación de sistemas de energía renovable: desde paneles solares a sistemas eólicos o geotérmicos. Supondrán un ahorro y rebajarán las emisiones.

¿Cómo ahorrar energía en la construcción?

En la rehabilitación de viviendas el aislamiento térmico cobra aún mayor importancia. Aislar la envolvente térmica del edificio es fundamental para evitar pérdidas de energía y para adecuar las construcciones a la normativa actual.

La normativa de eficiencia energética es una guía fundamental para el ahorro de energía en la construcción. Así, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establece cómo reducir el consumo de energía y reducir el coste energético de los edificios. Es una exigencia a nivel europeo, dirigida a proteger el medio ambiente y conseguir una sociedad más sostenible.

En las nuevas construcciones conviene revisar la última actualización del CTE, que recoge las condiciones constructivas necesarias, así como la instalación de equipos de energía renovable o sistemas de alta eficiencia. Además, cuenta con varios documentos básicos de interés, en especial el DB HE (Documento Básico de Ahorro de Energía) y el DB HS (Documento Básico de Salubridad).

Las modificaciones aplicadas exigen el esfuerzo de los agentes implicados en la edificación. También la sensibilización y el compromiso de la ciudadanía con unos costes que benefician a la sociedad en su conjunto. El objetivo no es otro que avanzar hacia una alta eficiencia energética con un consumo de energía reducido o casi nulo. Estos cambios en la normativa se han llevado a cabo para ajustarse a la directiva europea 2010/31/UE (DEEE).

Entre las normas españolas de eficiencia energética en edificación se encuentra también el Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios (RITE), así como la Certificación de Eficiencia Energética de los Edificios (CEE).

REFORMAS EN BIZKAIA – CONTENHOUSE REFORMAS

UNESCO apoya un proyecto de construcción de casas de paja procedente de arroz

El Centro UNESCO de Valencia-Mediterráneo y otras organizaciones sociales han anunciado su apoyo al proyecto de desarrollo sostenible para la construcción de edificaciones de paja, a partir de los residuos generados por el cultivo del arroz en Valencia, ha informado su promotor Pablo Quintana.

Además del Centro de la UNESCO, el proyecto de desarrollo sostenible y economía circular “Tinc una palla a l’ull” (‘Tengo una paja en el ojo’) ha obtenido el respaldo de la organización Fridays For Future Valencia (FFFV), el Gremio Artesano de Artistas Falleros y la Agrupación Empresarial Valenciana de Centros Especiales de Empleo (AGEVALCEE).

Asimismo, de la Asociación de Estudios Geobiológicos (GEA), la Asociación Valenciana de VIH, sida y hepatitis (AVACOS-H) y la Federación Cultural Valenciana de Vela Latina, y con anterioridad, entre otros, de la Plataforma de afectados por la Hipoteca de Valencia, o el del Tribunal de las Aguas, que reconoce un Acuerdo de Paz Social entre todos los colectivos implicados en la quema del residuo.

Quintana, quien tiene una discapacidad que le obligó a dejar el mundo laboral en el montaje de grandes escenarios para el teatro, ha explicado a EFEverde que puso en marcha el proyecto para la construcción de casas de paja en Valencia en 2017.

El Centro de la UNESCO en Valencia ha reconocido “el esfuerzo personal” de Quintana y ha otorgado el auspicio de la organización internacional al proyecto por “su correspondencia con la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.

Quintana ha asegurado que todos “son apoyos importantes”, pero este es un respaldo “significativo” para “fomentar las construcciones de paja sostenibles, que podrían sustituir a los barracones en los que reciben clases los alumnos en centros escolares en la Comunidad Valenciana”.

Así como en otras comunidades autónomas, como Andalucía donde los padres y madres de alumnos que estudian en aulas prefabricadas han constituido una plataforma que se llama Escuelas de Calor&quot.

Según GEA, el objetivo es edificar construcciones a partir de un “gran material de construcción como es la paja” generada por el cultivo del arroz en la Albufera valenciana, un residuo que fomentaría la economía circular, la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.

Porque, las “ventajas son evidentes” por el aprovechamiento de un “recurso que actualmente está en auge gracias a sus cualidades como aislante térmico, facilidad de montaje, saludable y muy asequible económicamente”.

Según FFF Valencia, es “un proyecto de gran utilidad pública” por ser “construcciones sostenibles y evitará la quema de esos residuos” de la Albufera valenciana, lo que permitirá “reducir la huella ecológica” y marcará un “referente de respeto al medio ambiente ejemplar”.

Según Quintana, el proyecto contempla la celebración de un Festival internacional anual de la Paja, con actividades de tipo cultural, artística y festiva durante el cual se construirían las edificaciones de paja.

La iniciativa ha obtenido con anterioridad el apoyo de otras organizaciones sociales relacionadas con colectivos con discapacidad, mujeres maltratadas, o personas con riesgo de exclusión social.

Según Quintana, el proyecto podría ser una fuente de trabajo para personas con discapacidad, fomentar la inclusión social y laboral, así como la cultura y gastronomía locales y el turismo fallero y medioambiental.

Construcción sostenible tendrá su semana en Costa Rica

Del 23 al 29 de septiembre se celebrará la décima edición de la Semana Mundial de la Construcción Sostenible, con la finalidad de resaltar la importancia de aplicar prácticas constructivas de menor impacto en el ambiente que logren reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Lea más: Construcción registra un comportamiento estable durante 2019

También busca contribuir, mediante métodos constructivos eficientes, a la meta global para restringir el aumento en la temperatura a 1,5℃.

El evento principal será el 26 de septiembre a partir de las 4 p.m. en el auditorio de Texas Tech University-Costa Rica, con una ronda de charlas.

El arquitecto Benjamín García Saxe, Alice Shackleford, directora del programa de Naciones Unidas para Costa Rica y Ana Ureña, experta de la Agencia de Cooperación Alemana, GIZ, son parte del grupo de expositores.

Luego de finalizadas sus charlas se proyectará el galardonado documental sobre cambio climático “Before the Flood”, en la plaza 101 del complejo Avenida Escazú.

Lea más: ¿Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Este año el lema de la campaña mundial en el marco de la Semana Mundial de la Construcción Sostenible es Construyendo Vida o #BuildingLife (la referencia es en inglés por ser parte de una campaña mundial) y se enfoca en la reducción de las emisiones de carbono durante las diferentes etapas del ciclo de vida de un edificio.

https://www.larepublica.net/noticia/construccion-sostenible-tendra-su-semana-en-costa-rica

Entrepatios, una casa común

Un sueño participativo de viviendas colectivas en derecho de uso y ecológicas está germinando en el sur de Madrid. Las preguntas son necesarias para elaborar un diálogo que construya nuevas imaginarios.

Nunca he ido a parar un desahucio. Lo he pensado muchas veces, pero al final no me he animado a contactar con nadie para ir. Por rabia, por comodidad… qué se yo. Por miedo. A los palos. A los juicios. Sería diferente si le ocurriera a alguien que conoces o a alguna vecina con la que intercambias un saludo en la escalera. Ahí sí te mueves, cuando le pasa a alguien que tienes cerca, te acaba rozando. Te toca la piel y ya sabes que de ahí sacas la fuerza para superar el miedo. Hay demasiadas puertas en los edificios. Demasiados cerrojos y demasiadas personas a las que desahucian sin que nadie se entere, aunque sean tus vecinos. A veces no te enteras. A veces haces por no enterarte. Quizás por eso, por los cerrojos y la gente encerrada detrás de las puertas con los televisores encendidos escupiendo noticias sobre la inseguridad. Quizás por eso tenemos más miedo. Quizás por eso hay gente que se junta para vivir de una manera diferente. Quizás por el miedo. Quizás por la necesidad de construir una manera distinta de vivir y de relacionarse. Es más difícil desahuciar a los del 4ºA si el bloque entero se opone, si son comunidad.

Creo que fue por eso por lo que me metí en Entrepatios. No por el miedo, sino por la necesidad de construir un modelo de vivienda diferente. Cuando lo cuentas, cuando dices que estás en una cooperativa de vivienda en derecho de uso que se va a construir con criterios ecológicos, te fríen a preguntas: ¿me estás diciendo que vas a comprarte una casa que no va a ser tuya sino que la propiedad va a ser colectiva, de todas las personas que viven ahí? ¿De verdad crees que eso va a contribuir a frenar la especulación inmobiliaria? ¿Vas a pedir el crédito a un banco que no es de los grandes con el panorama que hay? ¿Vais a hacer todo el proceso participativo aunque eso suponga echar horas y horas de reuniones? ¿Estás segura de que construir un edificio ecológico va a suponer mucho menor gasto de energía? ¿Creéis que vais a ser capaces de mezclaros en un barrio en el que aterrizáis sin ningún vínculo previo? ¿Vais a poder gestionar todos los espacios comunes que tendréis en el edificio sin tiraros los trastos a la cabeza? ¿Crees que vais a saber resolver los conflictos que se dan al convivir con gente que es tu amiga? Todas las personas del proyecto contestamos con un “sí”. En Entrepatios nos gustan los síes, como a los que paran desahucios. Nos gusta el “sí se puede”. “Eso lo decís porque soñar es gratis”, nos responden muchas veces.

Y sí, soñar es gratis, pero decir que soñar es gratis no es lo mismo que decir que soñar es fácil. Sabemos que no sueñan fácil con viviendas colectivas en derecho de uso y ecológicas las personas que hacen cola para recoger un ticket que les cambiarán por comida en un banco de alimentos, los migrantes que tratan de atravesar fronteras, las campesinas que cultivan alimentos, las personas que habitan las periferias desde que nacieron, las que no tienen calor y luz en sus casas porque los directivos de grandes empresas decidieron que así fuera. Sabemos que la mayoría de las personas del planeta no tienen fácil este sueño. Lo sabemos. Soñar no es fácil para mucha gente. Y desde ahí tratamos de construir.

Hay demasiadas puertas en los edificios. Demasiados cerrojos y demasiadas personas a las que desahucian sin que nadie se entere

Si me preguntas no sabría decir exactamente cuándo comenzamos a pensar en montar una cooperativa de vivienda. No sabría decir cuándo porque me parece que fue casi desde siempre, desde que nos independizamos de las casas familiares y nos hicimos la pregunta de cómo queríamos vivir. Construir este sueño llevó muchos años. Y ya sabemos que Entrepatios no resuelve el problema del acceso a la vivienda ni frena desahucios. Pero sabemos también que se mueve con criterios que tratan de sacudir el orden establecido. En Entrepatios construimos una comunidad de manera participativa. Entrepatios es eso: las interacciones que se dan entre las personas que lo formamos, las interacciones que ocurrirán en los espacios comunes entre unas casas y otras. Entrepatios es la construcción de la vida de manera comunitaria. Es poner en valor la interdependencia, porque sabemos que nuestros cuerpos son vulnerables y necesitamos cuidados y la ecodependencia, porque sabemos que somos sólo una especie más que necesita de las demás para poder sobrevivir.

El proceso ha sido largo, ya lo decía, pero acabamos comprando un suelo al sur de Madrid. Y de repente te ves con un rotulador rojo en la mano escribiendo en papeles pequeños ideas para el taller de sueños. Un sueño por papel. Una canasta de baloncesto en el patio. Una pared para hacer cine de verano. Un edificio muy eficiente energéticamente. Muchos espacios comunes para interaccionar con las vecinas y vecinos. Un edificio austero. Autosuficiente. Bonito. Agradable. Que no sobresalga. Un edificio que permita la interacción con el barrio. Plantas. Muchas plantas. Un espacio donde quepamos todas y todos juntos para comer. Si no hay, piscina por lo menos una manguera para mojarnos en verano. Que se pueda mantener con tecnologías simples. Materiales ecológicos. Interacción con el exterior (otra vez). Ajustarnos al presupuesto que tenemos.

Construir el sueño requiere un trozo importante de renuncia. Después de un tiempo trabajando tozudamente por hacer posible esta idea, aprendimos que se puede soñar renunciando a lo individual para favorecer lo colectivo y que esta renuncia llega a ser, incluso, placentera. Los sueños individuales fueron mutando, transformándose, rehaciéndose. Así una y otra vez según íbamos avanzando en el proceso, según entraban personas nuevas, según otras se iban marchando. Construyendo fuerte la idea de que nos adentramos en este proceso por algo que trasciende nuestras casas. Decidimos que fuera una vivienda en derecho de uso porque creemos que así se rompe una esquina de algo que despedaza el mundo: la propiedad privada. Decidimos construir con criterios ecológicos porque pensamos que sólo así podremos poner en valor nuestra dependencia de los ecosistemas. Decidimos que todo el proceso fuera participativo porque es como creemos que hay que construir las sociedades. Decidimos empaparnos de la realidad del barrio en el que se construya porque no nos gustan las burbujas. Es una esquina pequeña, insignificante si se mira desde arriba, pero somos gente tozuda que sueña con abrir grietas que se van agrandando.

No recuerdo desde cuándo pienso en construir una vida comunitaria, pero creo que lo aprendí de otra gente a la que vi vivir de una forma distinta. Hay modelos de vida que parecen improbables o imposibles, pero que son reales. Yo los vi. Los vimos mucha gente que formamos Entrepatios. Formas de vida que tratan de romper el cerco de lo establecido por un sistema económico depredador de vida. Tuvimos la posibilidad de conocer, de imaginar y de soñar que sería posible y esto fue fundamental para conseguirlo. No ocurrió desde el principio, ha sido un proceso lento, pausado, a distintos ritmos, pero ya nadie habla de “mi sueño”, hablamos de “nuestro sueño”.

Entrepatios es un proyecto político, no se creó aislado del entorno que lo habita

Y sí, prefiero decirlo sin más, Entrepatios es un proyecto político desde el inicio, lo es desde antes de llamarse Entrepatios, desde que un grupo de amigas y amigos comenzamos a juntarnos para pensar otra forma de vivir. No se creó aislado del entorno que lo rodea, creció a la par de lo que ocurre en el contexto social que le rodea, por encima y por debajo, hacia el sur y hacia el norte. Entrepatios nació de una parte de la realidad social en un mundo en declive donde existen espacios de resistencia. Y lo creamos utilizando los aprendizajes que sacamos de distintos contextos: en las luchas feministas, en las cooperativas de trabajo, en grupos ecologistas, mirando lo que ocurre en las periferias, escudriñando lo que sucede más allá de las puertas de nuestras casas, en periódicos que cuentan lo que sucede en las calles, en un proyecto de crianza colectivo. Aprendimos que no da igual qué opción tomar. Aprendimos que hacer las cosas de una u otra manera tiene repercusiones para otras personas, para el planeta. Y porque lo aprendimos necesitamos aplicar lo que pensamos también en nuestras viviendas.

A veces pienso que esta cooperativa de vivienda podría ser un intento de metáfora de algo más grande, de otra forma de organizarse que quizás podría ser. Una metáfora inesperada, improbable en un mundo en descomposición. Una metáfora que quizás podría dar pistas de otra forma de montar el mundo.

Seguramente se te ocurren más preguntas. A mí también. No tenemos muchas de las respuestas, ya te lo adelanto. En realidad se trata de eso, de hacer preguntas que generan más preguntas, de desembocar en un diálogo necesario para seguir construyendo esos otros imaginarios donde no sólo se resisten los embates del capitalismo, sino que se crean alternativas que caminan tratando de pisar suave la tierra, hacia delante.

Pienso en más preguntas. Una mosca se choca tozudamente contra los cristales de la sala donde estamos sentadas en círculo esperando a que comience la asamblea. Son tozudas las moscas. Se empeñan en atravesar esa pared transparente que les impide el paso. Nosotras tenemos más registros sonoros que el zumbido repetitivo de las moscas y no somos igual de pesadas, pero nos parecemos en la tozudez, en el empeño en tratar de atravesar paredes rígidas y transparentes. Nos enseñaron a creer en la propiedad privada, a no dar importancia a lo ecológico, a mirar sólo hacia el interior de nuestras casas y no lo que ocurre alrededor. Pero intuíamos que, al otro lado del cristal, hay otras formas de vivir diferentes al orden establecido. En colectivo conseguimos verlas. Ahora, después de años de asambleas y reuniones y debates y encuentros y algún desencuentro, conseguimos atravesar el cristal. No queríamos sólo mirar por el cristal transparente las formas de vida que apuestan por el derecho de uso, por los criterios ecológicos, por participar, por vivir también hacia el barrio. Queríamos tocarlas y vivirlas. Queríamos sentir que juntas podemos saltar por encima de cualquier miedo. Nos parecemos en eso a las moscas, somos tozudas cuando queremos atravesar paredes transparentes. Ahora ya estamos preparadas para comenzar a vivir en el otro lado.

Entrepatios, una casa común

Galicia Hoxe Radio Obradoiro CorreoTV Anova Jueves 12.09.2019 Actualizado 15:08 Identifícate o Regístrate Suscríbete Hemeroteca Buscar El Correo Gallego Portada Santiago Galicia Área de Compostela Panorama Tendencias Deportes Opinión Especiales Tecnoloxía Última Hora Fotos Lo más Participa Blogs Foros TEMAS: A Baña Boiro Boqueixón Catoira Lousame Noia Ordes O Pino Porto do Son Rianxo Ribeira Santa Comba Valga Vedra Noticia 1 de 1 Santiago | santiago@elcorreogallego.es | RSS – Santiago RSS Impulso a la rehabilitación con 2,3 millones en ayudas Benefician a viviendas del casco histórico, Vite, Vista Alegre y Pontepedriña // Se pueden pedir hasta el seis de octubre

Hasta el próximo seis de octubre estará abierto el plazo para solicitar las ayudas para la rehabilitación de edificios en las áreas integrales establecidas en el casco histórico, Vista Alegre, Pontepedriña y Vite, según explicaron ayer la concejala delegada, Mercedes Rosón, y el responsable de la oficina de rehabilitación, Javier Fernández.

Además de detallar el procedimiento, también ofrecieron información sobre la marcha de los procesos de rehabilitación que se están desarrollando en estas cuatro Áreas de Rehabilitación Integral (ARI).

El programa cuenta con una dotación de 2,3 millones euros, de los que 150.000 se invertirán en el casco histórico, con los que se prevé financiar actuaciones en hasta 25 viviendas. En este sentido, la concejala recordó que esta ARI tiene una tipología diferente a las demás, “por canto se trata na súa maioría de vivendas unifamiliares cuxa intervención ten que ver sobre todo con temas estruturais e materiais”.

En el caso del barrio de Vista Alegre, serán hasta 128 actuaciones con un presupuesto de 1.280.000 euros. Es el ARI más avanzado y la concejala señaló que si se solucionan algunos problemas con varios residenciales concretos, la rehabilitación del barrio podría concluir en breve plazo de tiempo.

Con 240.000 euros se financiarán hasta 20 actuaciones en Pontepedriña, que es el ARI que avanza más lento. Sobre este aspecto señalaron que está pendiente de entregar el estudio de detalle sobre las viviendas de los grupos Compostela y Cardenal Quiroga Palacios.

Por último, habrá 640.000 euros para 64 actuaciones en Vite, que entra este año en su segunda fase. Debido a la orografía del barrio fue necesario realizar hasta cinco estudios de detalle.

Porcentaje. El porcentaje de las ayudas con respecto al coste total de las obras se calcula en función entre los ingresos totales de la unidad de convivencia de los solicitantes y el índice público de renta, pudiendo alcanzar hasta un máximo del 85 % del coste total.

En cuanto a las cantidades, se fija un límite conjunto en función del número de viviendas y superficie de los locales, que va desde un máximo de 16.000 euros por vivienda para mejora de la eficiencia energética hasta 12.000 para el resto, con un añadido de 1.000 euros más para edificios catalogados.

Además, Raxoi dispone asimismo de una línea de ayudas complementarias para apoyar a las personas más vulnerables y con menos ingresos.

Hasta 237 actuciones

•••La partida presupuestaria para estas ayudas alcanza los 2.310.000 euros, lo que permitirá financiar un máximo de 237 actuaciones en los cuatro ámbitos establecidos. El plazo para pedir las ayudas se ha fijado en dos meses, explicó la concejala, porque se inició en agosto, un mes poco propicio para realizar gestiones, ya que mucha gente está fuera.

•••Pueden solicitar estas ayudas las personas físicas o jurídicas que suman el coste de las obras sobre elementos e instalaciones comunes en edificios de uso residencial colectivo, así como sobre la envolvente de edificios unifamiliares. Se dará prioridad a la mejora de la accesibilidad y la eficiencia energética.

https://www.elcorreogallego.es/santiago/ecg/impulso-rehabilitacion-2-3-millones-ayudas/idEdicion-2019-09-06/idNoticia-1201696

Castilla y León fomentará el alquiler y la rehabilitación de la vivienda

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha comprometido este miércoles una «completa» reforma de la Ley de Derecho a la Vivienda en Castilla y León que estará orientada al fomento del alquiler y a la rehabilitación con el objetivo de que «todas» las personas con necesidades de vivienda puedan ser identificadas para acceder a ayudas públicas.

Según ha informado el consejero, esta reforma legislativa configurará como servicio público de interés general el parque público de alquiler social que se ampliará hasta alcanzar un número de 3.000 viviendas para lo que se incorporará al mismo inmuebles de la Junta de Castilla y León y de otras entidades e instituciones a través de convenios de colaboración con Ayuntamientos y Diputaciones para su gestión coordinada.

Suárez-Quiñones, que repite en la cartera de Fomento y Medio Ambiente, ha anunciado que las convocatorias de subvenciones al alquiler de vivienda no exigirán un nivel de ingresos mínimos del solicitante al mismo tiempo que priorizarán a las unidades familiares en situación más vulnerable y mantendrán la política de atender a todos los que cumplan requisitos.

Castilla y León fomentará el alquiler y la rehabilitación de la vivienda


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